Diseño Emocional

LECTURA

Diseño Emocional

TETERA

Por que nos gustan (o no) los objetos cotidianos
Donald A. Norman
Editorial Paidos, publicado en mayo de 2005.
Contenido
¿No se ha preguntado alguna vez por qué el vino tiene mejor sabor cuando se sirve en elegantes copas de diseño? ¿O por qué el coche, una vez lavado y abrillantado, parece que se conduce con más facilidad? Investigaciones recientes han demostrado cómo los objetos que nos resultan atractivos funcionan, de hecho, mucho mejor. No nos limitamos a usar un producto, sino que establecemos una relación emocional con él. En Diseño emocional se demuestra, por primera vez, que, siempre que nos encontramos con un objeto, nuestra reacción viene determinada no sólo por lo bien que pueda funcionar, sino por el aspecto que tiene, si nos parece atractivo e incluso por la nostalgia que suscita en nosotros. Cuando un producto es, en términos estéticos, agradable y, además, halaga las ideas que tenemos de nosotros mismos y la sociedad, lo que experimentamos es positivo. Tal es la razón de que haya personas dispuestas a gastarse importantes sumas de dinero, por ejemplo, en adquirir un reloj de pulsera artesanal, aunque otro digital, mucho más barato, quizá sea más exacto y preciso.
El modo en que los consumidores experimentamos los productos es, no obstante, sólo parte de esta historia. La emoción también desempeña un papel de suma importancia en el trabajo que realiza el diseñador. Un estado de ánimo alegre realza la creatividad, en tanto que un estado anímico inquieto impide focalizar la atención. Los diseñadores, tanto si se dedican a crear robots como espacios de trabajo, exprimidores o coches Jaguar, oscilan entre sentimientos «negativos» y «positivos», y sus obras muestran las huellas que dejan grabadas estas emociones. Esta perspectiva abarca igualmente, por otra parte, los diseños del futuro. ¿Y si los objetos que elaboramos llegaran a percibir nuestro estado emocional? Y de ser así ¿de qué modo mejoraría eso nuestro modo de interactuar con esos objetos?
Prólogo
Tres teteras
Si se quiere una regla de oro capaz de satisfacer a todos, aquí la tiene: nunca hay que tener nada en casa que no se con-sidere útil, o se piense que es bella.
WILLIAM MORRIS , «The Beauty of Life», 1880
En mi casa tengo una colección de teteras. Una de ellas es totalmente inutilizable, pues el asa la tiene colocada en el mismo lado que el pico. Fue creada por el artista francés Jacques Carelman, quien le puso el nombre de «una cafetera para masoquistas». La mía, que es una réplica de la original, aparecía en la cubierta de mi libro The Design of Everyday Things.
El segundo objeto de mi colección es la tetera llamada Nanna, cuya naturaleza única, rechoncha y retacona, resulta asombrosamente atractiva. El tercero es una complicada aunque práctica tetera «inclinada» que fabrica la empresa alemana Ronnefeldt.
La de Carelman resulta, a propósito, imposible de utilizar. La tetera Nanna , obra del célebre arquitecto y diseñador de productos Michael Graves, tiene un aspecto burdo, pero en realidad funciona bastante bien. La tetera inclinada, que, por cierto, descubrí mientras saboreaba un té a media tarde en el Hotel Four Seasons de Chicago, fue diseñada teniendo presentes las diferentes etapas por las que pasa el proceso de preparación del té. Cuando quiero usarla, coloco las hojas de té en una pequeña repisa (que se halla oculta en el interior del recipiente) y coloco la tetera recostada sobre su parte posterior dejando en remojo de este modo las hojas de té. Cuando la infusión ha alcanzado casi el punto deseado, coloco la tetera de modo que quede recostada por el lado que tiene en ángulo, así el agua cubre ya sólo en parte las hojas de té. Cuando el té está listo, pongo la tetera del derecho, de modo que las hojas dejen de estar en contacto con la infusión.
Si me preguntan cuál de estas teteras utilizo habitualmente, no tengo más remedio que reconocer que ninguna de ellas.
Cierto que cada mañana tomo té. A una hora tan temprana ante todo se impone la eficiencia. Así que, una vez me he despertado, voy a la cocina y aprieto el botón de un calentador japonés con el que pongo a hervir el agua, y entre tanto vierto una cucharada de hojas de té ya cortadas en una pequeña bola metálica de las que se utilizan para preparar infusiones. Luego coloco la bola metálica en la taza y vierto el agua caliente hasta llenarla, y aguardo unos minutos hasta que el té queda listo y me lo puedo beber. Es rápido, eficiente y fácil de limpiar.
¿Por qué tengo tanto aprecio por mis teteras? ¿Por qué las tengo en exposición, colocadas en la repisa frente a la ventana de la cocina? Si bien no las uso, están ahí, son visibles.
Siento aprecio por estas teteras no sólo por la función que cumplen cuando se trata de preparar una infusión de té, sino porque son obras de arte escultóricas. Me encanta colocarme de pie, frente a la ventana, y comparar el contraste de sus formas, contemplar de qué modo la luz juega en sus diversas superficies. Cuando tengo invitados o dispongo de tiempo libre, preparo el té en la tetera Nanna por su encanto, o en la tetera inclinada por su ingeniosidad. El diseño es importante para mí, pero lo cierto es que lo escojo en función de la ocasión, del contexto o, sobre todo, de mi estado de ánimo. Estos objetos son mucho más que utilitarios. Son obras de arte que me iluminan con luz propia la jornada. Y quizá, lo que es más importante, cada una de ellas es portadora de un significado personal: cada tetera tiene su propia historia. Una refleja mi pasado, mi cruzada contra los objetos inútiles. Otra refleja mi futuro, mi campaña en defensa de la belleza. Y la tercera representa una fascinante combinación de funcionalidad y encanto.
La anécdota de estas tres teteras permite ilustrar varios componentes del diseño de productos: la usabilidad (o su ausencia), la estética y la utilidad práctica. En la creación de un producto, el diseñador tiene que considerar muchos factores: la elección del material, el método de fabricación, el modo en que el producto es lanzado al mercado, el coste y la utilidad práctica, y también lo fácil que es utilizarlo, comprenderlo. Pero lo que muchos diseñadores no perciben es que existe también un fuerte componente emocional en el modo en que los productos son diseñados y utilizados.
Del libro original en inglés:
Prologue: Three Teapots (completo)
Cap 1: Attractive things work better
Epilogue: We are all designers”
Sobre el autor
Donald A. Norman es profesor de Ciencia y Tecnología de la Información y Psicología en la Northwestern University, además de cofundador del Nielsen Norman Group, una empresa de consultoría que promociona servicios y productos centrados en los estados de ánimo del ser humano. Entre sus publicaciones se cuentan El ordenador invisible y Perspectivas de la ciencia cognitiva, igualmente publicados por Paidós. Actualmente tiene su página propia en Internet, http://www.jnd.org.

INVESTIGACIÓN

Donald A. Norman es profesor emérito de ciencia cognitiva en la University of California, San Diego y profesor de Ciencias de la Computación en la Northwestern University, pero hoy en día trabaja principalmente con la ciencia cognitiva en el dominio de la ingeniería de la usabilidad. También enseña en Stanford University.

Los primeros libros de Norman tratan principalmente de la usabilidad o la psicología cognitiva, pero Things That Make Us Smart (Cosas que nos hacen Inteligentes) también realiza una cierta crítica de la naturaleza de nuestra sociedad, en particular a Norman no le gusta la falta de contenido de la televisión y las malas exhibiciones en los museos. Últimamente tiende a centrarse en lo positivo. Le gustan los productos que disfrutamos usándolos, una característica que atribuye a poner juntas las emociones y el diseño, o mente y corazón. Ha explicado este concepto con detalle en su libro Emotional Design (Diseño Emocional).

Es promotor del concepto de information appliances (aparatos de la información), sobre los que ha escrito en su libro The Invisible Computer (La Computadora Invisible).

Cofundó el Nielsen Norman Group, un grupo de consultores dedicados a la usabilidad. Norman divide su tiempo en la actualidad entre la consultoría y sus enseñanzar e investigaciones en Northwestern y Stanford.

O si lo prefieren en Inglés:

Don Norman lives two lives: theory and applications. As a cognitive scientist, he studies, teaches, and writes about the relationship between technology and people. In his applied life, he helps companies make products that appeal to the emotions as well as to reason.

Business Week calls him a “cantankerous visionary” — cantankerous in his quest for excellence. Upside Magazine named him one of the “Elite 100” for 1999. Dr. Norman brings a unique mix of the social sciences and engineering to bear on everyday products. Although is a strong advocate of human-centered design and simplicity and perhaps best known for his book, The Design of Everyday Things, he now wants to ensure that products appeal to the emotions as well as to reason.

Dr. Norman is cofounder of the Nielsen Norman Group, an executive consulting firm that helps companies produce human-centered products and services. Norman serves as advisor and board member to numerous companies and non-profit organizations in the area of policy and education. Among others, he serves on the editorial advisory board of Encyclopedia Britannica and on the board of overseers of Chicago’s Institute of Design

Norman has also been Vice President of the Advanced Technology Group at Apple Computer and an executive at both Hewlett Packard and UNext (a distance education company).

Norman received a B.S. degree from MIT and an MS degree from the University of Pennsylvania, both in Electrical Engineering. His doctorate, from the University of Pennsylvania, is in Psychology. He has received two honorary degrees: a doctorate in Industrial Design and Engineering from the Delft University of Technology (the Netherlands) and the S. V. della laurea ad honerem from the University of Padua (Italy).

Prof. Norman was one of the founders of the Cognitive Science Society and has been chair of the society and editor of its journal, Cognitive Science. He has been a faculty member at Harvard University. He is now Professor of Computer Science, Psychology, and Cognitive science at Northwestern University and Prof. Emeritus of both Cognitive Science and Psychology at the University of California, San Diego, where he was founding chair of the Department of Cognitive Science and chair of the Department of Psychology. He is a member of The Industrial Designers Society of America, and fellow of the Human Factors & Ergonomics Society, The American Psychological Association, the American Psychological Society, the American Academy of Arts and Sciences, the Association for Computing Machinery (ACM), and the Cognitive Science Society. He has been a Fellow at the Center for Advanced Studies in the Behavioral Sciences (Stanford).

In 2006, Norman received the Benjamin Franklin Medal in Computer & Cognitive Science from the Franklin Institute (Philadelphia). In 2005, he received the Franklin V. Taylor Award for “outstanding contribution to the field of Applied Experimental and Engineering Psychology” from the American Psychological Association. In 2002 he received the “Lifetime Achievement Award” from SIGCHI, the professional organization for Computer-Human Interaction and the “Mental Health Award for contributions to business” from the Journal Psychology Today.

Dr. Norman was the lead negotiator for Apple in the discussions between the computer and television industries in the development of an Advanced Digital TV system for the United States.

Dr. Norman has published extensively in journals and books, and is the author or co-author of fourteen books, with translations into sixteen languages, including The Design of Everyday Things, Things That Make Us Smart and The Invisible Computer: Why good products can fail, the PC is so complex, and information appliances are the answer. Business Week has called this “the bible of the ‘post PC’ thinking.” His latest book, Emotional Design: Why we love (or hate) everyday things, is available in 9 languages. This book marks the transition from usability to aesthetics, but with the emphasis on a well-rounded, cohesive product that looks good, works well, and gives pride to the owner. “The well-rounded product,” says Norman, “ will enhance the heart as well as the mind, being a joy to behold, to use, and to own.” Norman lives at http://www.jnd.org.

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL DISEÑO:

El diseño de una cortina de tierra y enrocamiento está basado en estudios analíticos, además de la experiencia del proyectista.

Además las características en particular de cada sitio, por que para cada sitio puede existir una gran variedad de soluciones económicas como funcionales, los factores que afectan al diseño son:

1 . – Función de la obra.
2 . – Tipo, calidad y localización de los materiales.
3 . – Características de la boquilla, cimentación y del vaso.
4 . – Desviaciones del río.
5 . – Acción probable del oleaje.
6 . – Características climatológicas de la región.
7 . – Características geológicas de la región.
8 . – Importancia general de la obra.

1 . – FUNCIÓN DE LA OBRA:

Dependiendo del uso, estilo y clasificación de la presa se deben de considerar los factores de diseño de acuerdo al sitio dado.

Las filtraciones deben proyectarse de tal manera que sean lo menos posible debido a la escasez y el costo del agua; por tal motivo es recomendable diseñar una sección con corazón impermeable y trincheras con materiales impermeables.

Todas las pérdidas del agua por flujo a través de la cimentación y de los empotramientos son excesivos dependiendo de la finalidad de la obra.

En unos depósitos de agua el nivel de ésta siempre se mantiene constante y por lo tanto jamás está sujeta a las condiciones del ” vaciado rápido “. La función de la obra es un factor determinante de las dimensiones de la cortina de las obras de excedencia afectando las condiciones de diseño, tratamiento de la cimentación y de empotramientos.

2 . – TIPO, CALIDAD Y LOCALIZACIÓN DE LOS MATERIALES:

Para hacer la selección y distribución de los materiales que se han de utilizar en cortinas deben de tomarse en cuenta; distancias de acarreo, operaciones de extracción y proceso de los materiales con la finalidad de un costo bajo. En general el diseño más económico de una cortina se debe a que se utiliza para su construcción materiales de la región más cercanos.

3 . – CARACTERÍSTICAS DE LA BOQUILLA, DE CIMENTACIÓN Y DEL VASO:

La boquilla puede ejercer una gran influencia en el diseño de la cortina, en algunos casos el tratamiento de la cimentación puede ser difícil e importante.

Cuando la cimentación es de baja resistencia, el esfuerzo cortante en la base del terraplén es amplio, lo mismo cuando se presentan suelos falsos en la cimentación que podrían causar asentamientos diferenciales.

4 . – DESVIACIÓN DEL VASO:

La necesidad de manejo del río durante su construcción es de gran importancia, cundo la boquilla es angosta y taludes muy inclinados, el río puede ser desviado por túneles para que sobre toda la longitud de la cortina se pueda trabajar.

En boquillas amplias las proporciones de terraplén cerca de los empotramientos pueden ser construidas antes de la desviación del cauce, dejando una sección angosta de cierre el cual requiere un diseño especial, pues como la sección de cierre es estrecha y los materiales deben de ser colocados con cierta rapidez, esto es que en el terraplén se puedan desarrollar grietas por asentamientos diferenciales, por lo tanto será necesario que los materiales de las zonas impermeables sean más plásticos y la colocación de un sistema de drenaje en la sección de cierre con el objeto de controlar las filtraciones que se puedan producir a través de las grietas.

Cuando se controlan los ríos por medio de ataguías que requieren volúmenes considerables, por economía es usual que sean incorporados posteriormente como parte de la cortina. La forma y localización de aguas arriba en las ataguías, frecuentemente son influidas por la posición de la trinchera de la cimentación si es usada.

El estanque formado por las ataguías o al desviar el cauce de la corriente pueden alcanzar a cubrir unas áreas de préstamo, por lo cual el diseñador se ve en la necesidad de elegir:

a ) Usar otras áreas de préstamo
b ) Extraer y amontonar los materiales
c ) Cambiar la desviación del cauce
d ) Colocar diques alrededor de las áreas de préstamo.

5 . – ACCIÓN PROBABLE DEL OLEAJE:

Las presas de tierra deben de ser protegidas por la acción de las olas en el paramento mojado, la altura del bordo libre, y la protección que depende la longitud del embalse y la velocidad de los vientos. El oleaje que puede alcanzar una altura de 2.5 m, y su acción actúa rápidamente en el paramento mojado, produce fuerzas de impacto que algunas veces llega a tener valores elevados. Para reducir la acción del oleaje se construyen rompeolas de concreto reforzado o concreto asfáltico o en su caso enrocamiento según en la zona en que se encuentre para una mayor economía.

6 . – CARACTERÍSTICAS CLIMATOLÓGICAS DE LA REGIÓN:

El clima y el tiempo que generalmente están ligados entre sí y ala vez con los materiales existentes para la construcción puede afectar de una manera considerable al diseño. Por ejemplo los terraplenes cuya sección es permeable y roca pueden colocarse en cualquier tiempo aún en épocas de lluvias, sin embargo en regiones con clima lluvioso y el tiempo para construir se reduce, con la sección homogénea seria muy difícil controlar durante la construcción, el contenido de agua de compactación, la cual hará aumentar la presión de poro en el terraplén. Hay un caso de corazón impermeable inclinado y una de enrocamiento con pantalla impermeable de concreto.

El corazón impermeable puede colocarse durante o después de la construcción de la zona permeable aguas abajo, lo mismo ocurriría en la zona aguas arriba con respecto al corazón. En regiones áridas y semiáridas es mucho más fácil que cualquier otro clima controlar la construcción.

7 . – CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS Y SISMOLÓGICAS DE LA REGIÓN:

Con datos geológicos de la región el diseñador puede determinar la localización de los túneles de desviación, vertedor, cimacio, etc. teniendo en cuenta la naturaleza de las formaciones que se encuentran en cada una de estas obras, con el objeto de tomar las medidas necesarias. Por ejemplo en el embalse deben de analizarse las resistencias a la erosión a las formaciones superficiales, pues esta determina el volumen de azolves que llegará a la presa, influyendo en su vida útil.

Por lo que respecta a la sismicidad de cada región el criterio de diseño es más conservador, debido a que es muy difícil de analizar el comportamiento real de una cortina de tierra sometida a una excitación dinámica. Por lo cual en el diseño se toman medidas de seguridad que consiste en darles dimensiones mayores.

8 . – IMPORTANCIA GENERAL DE LA OBRA:

En el diseño, debe tomarse en cuenta en todos los factores ya descritos y sus factores de seguridad, están restringidos por otras tales como la capacidad del vaso y su localización con respecto a centros de población o zonas de gran valor económico y por la importancia general de la obra.

MI OPINIÓN

El diseño siempre  ira de la mano con la mercadotecnia, ya que se tiene que crear necesidades al consumidor. No estamos hablando de que venderemos el producto más económico y eficiente, no, esa el la idea equivoca del arte de vender. Para vender se necesita conocer al público al que  se va a atender, así como cuales son sus mayores necesidades. No necesidades básicas, sabemos de antemano esas, necesidades personales, esas que llenan ese pequeño vacío que la mayor parte de los seres humanos tratamos de ocultar.

Es así como se llega ha una persona, tienes que encontrar el punto exacto con el cual esa persona sueña por las noches, o la razón por la que despierta en las mañanas, por la cual puede derramar una lágrima, o soltar una gran carcajada. Es así como realmente se crea, a través de los sentidos.

¿Qué placer es mayor que el crearlo?, es así como los diseñadores funcionan, creando deseos, fantasias, imaginación.

Y al mismo tiempo en muchas ocasiones puede generarse una exorcisación de los propios demonios, o el transplante de un corazón feliz y sano. En ese va y ven de emociones por las cuales pasa en el momento de crear, y como muchas de estas solo se quedan como el momento, para tal vez y solo tal vez ha pasado la antorcha a otra persona.


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